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martes, 12 de noviembre de 2013

Management para vivir mejor

El coaching y el marketing personal son la nueva tendencia; cada vez más libros y cursos proponen estrategias empresariales para afrontar situaciones cotidianas
En el aeropuerto de Carolina del Norte, antes de subirse al avión que la traería de vuelta a Buenos Aires, Sylveen Duggan compró cinco libros, entre ellos, uno que llamó su atención por el título: El poder de mantenerse enfocado. Eran tiempos de crisis personal y andaba en busca de un cambio. Galopó por el libro durante cuatro horas. "Programarse la cabeza." "No perder el foco." "Ponerse objetivos, alcanzar metas." Tanto le quedó dando vueltas que, al poco tiempo, cuando se cruzó con un cartel que promocionaba un curso llamado "Confianza Total" no dudó en inscribirse.

El primer día se sorprendió  rodeada de empresarios que seguramente buscaban aprender esas técnicas para aplicarlas a su desarrollo profesional. Y ella ahí, un ama de casa que se dedicaba a cuidar a sus tres hijas, haciendo tortas en casa... Ese taller lo sobrevivió como pudo. Pero luego llegó otro donde tocaron el tema de las "creencias limitantes" y comprendió que creer que lo suyo era sólo cuidar de sus hijos resultaba extremista. Se dio cuenta de que necesitaba trabajar. Ese curso lo tomó en septiembre, hubo otro en octubre, hasta que llegó al cuarto. Y esas técnicas, que evidentemente les servían a empresarios y profesionales, las empezó a aplicar en su vida: identificó propósitos, superó miedos, aisló problemas, armó check-lists con plazos determinados, como hacen en las empresas, incluso ideó un plan de negocios y hasta concibió su propia empresa, sin dejar de lado sus ocupaciones domésticas.

Libros convertidos en fenómenos editoriales y seminarios con récord de asistencia que traen estrategias y técnicas del mundo del management o de otras disciplinas para aplicar a la vida personal en las situaciones que se presentan en lo cotidiano. ¿Una nueva corriente? ¿Herramientas para la transformación personal? ¿Pragmatismo importado? Diferencias conceptuales de lado, todos apuntan a un mismo fin: vivir mejor y ser feliz.

Sylveen Duggan (46) tomó el curso "Confianza Total", superó sus miedos y se convirtió en empresaria. En Confianza Total presentaron un surtido de herramientas aplicables tanto a la empresa como a la vida personal: el reconocimiento efectivo, respondiendo a esa necesidad de ser valorados de manera explícita tanto en el trabajo como en la familia o técnicas para expresar una opinión desfavorable de manera positiva, como anteponer la expresión "desde mi punto de vista" antes de expresar una opinión, entre muchas otras.

En "Desafiando imposibles" se presentan muchas otras estrategias que nacieron del mundo del management, que son aplicables a la vida cotidiana. Por ejemplo, le dedicamos un capítulo entero a cómo alcanzar objetivos. Muchas veces pensamos que los objetivos son algo ajeno a nuestra voluntad, o que son algo que nos impone la empresa o la carrera o la sociedad. Y desconocemos la importancia de poder ponernos metas en todas las áreas de la vida, con la misma precisión y efectividad que lo haríamos para las metas laborales", cuentan las autoras.

Tanto en lo personal como en lo laboral pensó Darío Rizzo al inscribirse en un curso de programación neurolingüística, esa disciplina que provee de herramientas y habilidades para el desarrollo de la comunicación y la flexibilidad del comportamiento. Lo suyo no tiene nada que ver con la comunicación ni las neurociencias: se dedica al negocio inmobiliario y su objetivo es aprender a aplicar los conocimientos adquiridos en su inmobiliaria, y de ahí llevarlo también a lo personal.

A la hora de las transacciones de inmuebles, muchas veces la gente se pone agresiva y puede llegar a sacar lo peor de uno. La negociación del precio o la firma de una escritura entre desconocidos, el temor de si van a entregar el dinero como corresponde. a veces se vuelve una situación traumática. 

Mi idea es aprender a filtrar las cosas negativas y traducirlas en positivo, que nosotros que estamos en el medio ayudemos a ahuyentar esos miedos y a negociar el precio cordialmente", cuenta Darío. Eso como un primer paso. El segundo ya sería llevarlo a las relaciones más allá del trabajo. Incluso lo proyecta también para conocer gente nueva y ampliar su red de contactos.

La clave para que la aplicación de herramientas de distintas disciplinas en la vida privada no quede en el mero cambio de acción para una situación en particular es ir más profundo y trabajar con la identidad de la persona. "Con el cambio de acciones no alcanza. Si uno trabaja con la identidad, trabaja con su ser más profundo. Todos tenemos los recursos que necesitamos para poder cambiar; sólo tenemos que hacerlos conscientes para poder usarlos", sostiene la autora del libro Coaching para la transformación personal.

Justamente en el coaching se refleja todo este fenómeno. Un concepto que se originó en el mundo del deporte y que se trasladó a las oficinas de recursos humanos y los despachos de los altos mandos empresariales que buscaban lograr mejores resultados en su desempeño y en el de la compañía, resolver problemas de comunicación o para clarificar la toma de decisiones, pero esta vez sin el consejo de un consultor, sino a través de sus propios recursos. Pero hoy, a través del denominado coaching ontológico, no se queda sólo en ese cambio de acción, sino que va más allá en la búsqueda de modificar el ser.

"No es un libro el que te hace líder, sino el proceso de transformación que vive -opinó el ingeniero Daniel Rosales, director de la Escuela Latinoamericana de Coaching-. El líder es quien crea visiones de lo que quiere que el mundo sea. Por eso el coaching es un proceso, distinto a una receta mágica."

Para él existe un contexto histórico para que se dé este fenómeno de búsqueda de cambio en las personas. Un Occidente que se está dando cuenta de que la concepción cartesiana estática del "pienso luego existo" se ha tornado insuficiente. Por eso la adopción de filosofías más orientales, en las que se busca la integridad y la completud a través del devenir y la transformación.

Ezequiel Cabrera, que estudia para convertirse en contador, también andaba en busca de ese cambio luego de una crisis personal. Fue una amiga la que lo introdujo en esa literatura que no sólo queda en la tarea intelectual que implica, sino que da la opción de aplicarse a la vida cotidiana, con sus consejos y técnicas. Mientras buscaba en una librería, se cruzó con distintos títulos con fórmulas bien pragmáticas, listas para ser usadas en la vida real.

Cómo ganar amigos e influir sobre las personas en la era digital resultó uno de los más sugestivos. Se trata de un best seller de los años 50 escrito por el estadounidense Dale Carnegie que toma su leitmotiv para llevarlo a nuestra realidad de tuits, perfiles de Facebook y currículum de LinkedIn. En su capítulo "Seis formas de causar una impresión duradera", por ejemplo, destaca los diferentes efectos de tuitear mensajes positivos o negativos. Es que según un estudio de la Universidad de Indiana, las personas felices tenderían a preferir usuarios felices porque se hacen eco de sus propias emociones.

Pero si hablamos de fórmulas prácticas, no se puede dejar de mencionar los métodos hiperpragmáticos que proponen los autores estadounidenses Brian Tracy y Peter Bregman para volvernos más eficientes y productivos en los distintos ámbitos de nuestra vida. Bregman, consultor de CEO, pregona su técnica de los 18 minutos en su libro homónimo, luego de que un post en su blog que explicaba la técnica causara sensación. ¿Para qué son esos 18 minutos? Simplemente para planificar el día. Priorizar durante ese tiempo las tareas que se realizarán en toda la jornada, algo que se revisará cada hora, y que al final del día dará un panorama de en qué se invirtió el tiempo. Incluso, agrega que habrá beneficios colaterales: en ese proceso se identificarán fortalezas, debilidades y pasiones. Además, claro, de eliminar distracciones.

Darío Rizzo asiste a clases de programación neurolingüística. Es el método A, B, C, D, E para lograr un balance entre vida y trabajo, y por supuesto, ser más feliz. El método es tan sencillo como hacer una lista de cosas por hacer, revisarla y ponerle una A a lo más importante, una B a lo no tan importante y una C a lo que no es casi nada importante, y así sucesivamente. Después, obviamente, hay que arrancar por lo que dicen las A.

¿Qué es lo que motiva a las personas a volcarse a este tipo de publicaciones? ¿Qué las mueve a creer que con realizar unos cuantos pasos podrán cambiar su vida para siempre?, se pregunta Eugenio Marchiori, profesor del Área de Comportamiento Humano del IAE Business School. "En casi todos los casos los titulares buscan impactar el elemental deseo humano de lograr el éxito y con ello la felicidad. El mensaje que explícita o implícitamente se intenta trasmitir es el célebre ¡Tú puedes!, que, en su forma extensa, sería algo así como: Tú tienes el poder para alcanzar el éxito y la felicidad, y puedes hacerlo por tus propios medios simplemente comprando este libro", dice.

La raíz de esta tendencia para Marchiori se puede encontrar en una visión pragmática de la realidad, bastante difundida en la cultura anglosajona y, por ende, presente en las corporaciones multinacionales de ese origen. "Como en la mayoría de las cosas de la vida -apunta-, la clave parece ser la de observar las ofertas de salvación que se nos ofrecen con un optimismo prudente, lo que implica, ante todo, asumir que no hay soluciones mágicas. Hay libros buenos y libros malos. Solamente mediante el uso de nuestra capacidad crítica y trabajo de exploración estaremos en condiciones de reconocer cuáles son unos y cuáles los otros. Finalmente, la responsabilidad será siempre nuestra."
Fuente: La Nación.
 

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