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viernes, 18 de octubre de 2013

¿Qué diferencia a un equipo de alto rendimiento?

La química interpersonal que comparte un equipo de alto rendimiento proviene del conocimiento, aceptación y aprendizaje en equipo, así como de una visión única de objetivos y metas. El propósito y la misión alineada con los valores, motivaciones y actitudes, sienta las bases de un crecimiento exponencial para obtener resultados medibles y alcanzables. Equipos cohexionados, alineados con la Estrategia Corporativa y listos para actuar de forma eficiente y eficaz es el nuevo reto del mercado.

Un equipo de alto rendimiento, pasa por distintas fases, que forman su ciclo de vida. El equipo es constituido cuando la energía y esfuerzo se unen en pro de un objetivo. La práctica diaria plantea cuestiones, que se resolverán mediante feedback y gestión constructiva del conflicto entre sus miembros. En el proceso de dinamización, se entremezclan competencias y habilidades, que se convertirán en aprendizaje al transferir conocimientos del inconsciente a la parte consciente. Solo en el proceso de maduración, el equipo mantiene un rendimiento consciente, homogéneo, complementario y orientado a la resolución de problemas. Los resultados se vinculan al compromiso y la confianza. Lo más importante, es que un equipo de alto rendimiento no se conforma y tiene una ambición sana de mejorar cada día.

¿Qué papel juega la gestión del talento? La gestión de personas permite conseguir resultados superiores y extraordinarios y es el pilar de crecimiento de la organización. Es necesario crear un entorno de desarrollo óptimo en la parte física, mental y emocional. Crear conexiones entre equipos, vínculos de calidad y alineamiento con la organización y Estrategia Corporativa. Al crear un círculo virtuoso en el clima laboral, se reinvierte en motivación, entusiasmo, fidelización y reconocimiento equitativo y meritorio de cada empleado. Los expertos en gestión del talento, identifican diferentes cualidades en equipos de alto rendimiento: comunicación, visión, aprendizaje contínuo, innovación, excelencia, ejecución participativa, orientación a resultados, competencias multidisciplinares, habilidades sociales y disfrute de compartir logros en equipo. Los entornos dinámicos, colaborativos y flexibles atraen empleados de alto rendimiento y las compañías deben trabajar en propuestas de valor para los empleados, de forma interna (incrementando el compromiso y orgullo de pertenencia) así como externamente (con fines de posicionamiento y reputación).

¿Cómo contribuye un líder a crear un EAR (Equipo de Alto Rendimiento)? Un manager gerencia tecnología, sistemas y procesos. Un líder atiende en primera instancia la parte humana, busca el crecimiento del equipo, crea relaciones de calidad y mantiene los valores en el tiempo. Actúa con pulcritud e imparcialidad. En todos los equipos son necesarios perfiles técnicos, personas que resuelven problemas y conciliadores que utilizan la escucha y la retroalimentación. Todos diferentes en necesidades, expectativas, deseos y motivaciones. Por eso “Un líder tiene que tener tiempo para sí y para los suyos, para los contenidos y los procesos, para las necesidades y todo lo que tiene que ver con educar, orientar, dar apoyo y hacer que el desarrollo sea una realidad.”. (Manuel Barroso. Asesor en Gerencia Estratégica y de Transformación de Culturas Organizacionales y Procesos de Cambio).
 
Muchos equipos podrían transformarse en equipos de alto rendimiento si tuvieran un liderazgo más eficaz.

Fuente: EOI.


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