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miércoles, 28 de agosto de 2013

Salario emocional y motivación laboral

La motivación es nuestro motor emocional. Es lo que produce energía que nos impulsa a la acción para satisfacer nuestras necesidades, aspiraciones y expectativas. Pero para estar motivadas, las personas han de tener expectativas positivas de recibir la recompensa esperada. Es decir han de percibir ciertas metas o incentivos como valiosos para ellos y que sepan que son alcanzables.
 
Ocurre lo mismo en la vida laboral. Para atraer y retener a las personas con talento y sostener su compromiso hacia la empresa, no basta con una retribución justa y atractiva. Existe toda una serie de razones no monetarias por las que personas trabajan a gusto y se sienten recompensadas, el llamado salario emocional.
 
Claridad: Las personas deben tener lo más claras posibles sus funciones, el trabajo que deben desarrollar, los resultados que deben lograrse y el tiempo que tienen para hacerlo.
 
Feedback: Las personas han de recibir información periódica sobre los resultados logrados, conociendo en todo momento como se desarrolla su trabajo.

Flexibilidad: Los planteamientos no deben de ser rígidos y tienen que adaptarse progresivamente a las circunstancias.
 
Recompensas: Las personas han de considerarse recompensadas, reconocidas y apreciadas. los sistemas de reconocimiento han de estar ligados a los resultados y ser equitativos.

Responsabilidad: Hay que desaprender la cultura de culpabilidad y fomentar una cultura de asunción de responsabilidad y la aceptación de aciertos y errores.

Autonomía: Las personas han de poder decidir cómo hacer su trabajo sin necesidad de consultar continuamente con su jefe.

Apoyo: Las personas deben percibir que su jefe directo les apoya, los trata con justicia y respeto.
 
Estimulo intelectual: Las tareas han de suponer un reto, ser interesantes y variadas.
 
Aprendizaje: Las personas han de ser cada vez más competentes, teniendo oportunidades de desarrollar sus habilidades mediante el trabajo que realizan y la formación ofrecida por la empresa.
 
Desarrollo profesional: Las personas han de tener oportunidades de promoción y de asumir nuevos retos profesionales.
 
Participación: Las personas han de tener oportunidades de influir en la organización, por medio de sus ideas y sugerencias.
 
Ambiente emocional: las relaciones entre compañeros han de ser positivas, basadas en la cooperación.

Condiciones de Trabajo: Los empleados han de contar con unas condiciones de trabajo adecuadas y con los medios necesarios para desarrollar su trabajo.
 
Orgullo de pertenencia: Las personas deben sentirse parte de un equipo que colabora hacia unos objetivos comunes y ser conscientes de como su trabajo contribuye a logro de la misión.
 
En un trabajo en el que tengas estas libertades te sentirás auto realizado y muy a gusto en el trabajo acudiendo a él con ganas para enfrentar nuevos retos día a día, y así no caeréis en una monotonía continua alcanzando la felicidad plena laboral.
 
Fuente: Emprendices.
 

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