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martes, 2 de julio de 2013

Fracasa rápido: 5 startups que consiguieron una segunda oportunidad

La palabra “pivotar” no está siempre bien considerada en el mundo de las startups, ya que conlleva la connotación que, en una u otra manera, los fundadores han fracasado. Pero a veces, fracasar – o por lo menos ser capaz de reconocer que estás en el camino equivocado – es el mejor camino hacia el éxito. 
Mientras que los fundadores de ciertas compañías como Evernote, se enorgullecen de mantenerse 100% fieles a su visión original, hay muchas otras startups reconocidas que optaron por renovar o directamente abandonar su idea original desde el principio, a favor de una estrategia de negocio diferente.
Echemos un vistazo a algunas de las predecesoras de las startups más populares del momento, algunas ahora valoradas en miles de millones de dólares:
 
1. Fabulis
 
Antes que Jason Goldberg se hiciese de oro con su idea de un sitio de venta flash para productos de diseño — Fab.com — intentó lanzar una red social para ayudar a los hombres gay a conocer gente y encontrar cosas que hacer. Ese portal, llamado Fabulis, lo lanzó en 2010 y recaudó casi 1 millón de dólares, sólo para ser eliminado el año siguiente.
“Creo que construir una comunidad para hombres homosexuales no es un negocio viable, excepto si te centras en citas y encuentros puntuales”, explicaba Goldberg en su momento, cuando decidió pivotar de Fabulis a Fab. “Las principales redes sociales ya satisfacen la demanda de los hombres homosexuales, ya que de esta manera pueden interactuar con todos sus amigos, no sólo los gays”.
El cambio resultó ser un movimiento inteligente. Ahora, Fab tiene más de 10 millones de usuarios y al parecer, está cerca de conseguir una nueva ronda de financiación en una valoración de mil millones de dólares.

Y mientras esto ocurre, Fab ha vuelto a pivotar durante este año, cambiando la venta flash para centrarse más en ofertas exclusivas y en la experiencia al por menor.
 
2. The Point
 
Tal vez el nombre The Point no sea muy conocido, pero seguro que el servicio en el que se transformó suena un poco más: Groupon.
Andrew Mason lanzó The Point a finales de 2006, con el objetivo de construir una herramienta más eficaz de recaudación de fondos online para buenas causas, que se basaba en un modelo de crowdfunding parecido a los de Kickstarter y Indiegogo — antes que cualquiera de estos portales se lanzara. Mason consiguió recaudar un millón de dólares para su idea novedosa, del inversor Eric Lefkofsky. Sin embargo, después de más o menos un año, Mason comenta que fue presionado por Lefkofsky para “encontrar la manera con la que The Point iba a generar beneficio”, según una entrevista con Chicago Magazine.
Hablaron de la posibilidad de generar ingresos a través de anuncios o de que el portal se quedase con una parte de los fondos recaudados, pero acabaron estableciendo una tercera solución: la compra colectiva. Las campañas sólo funcionarían a través de The Point si había suficientes personas inscritas con anticipación, para así alcanzar un punto de inflexión. Mason y su equipo decidieron aplicar este modelo a las compras, permitiendo que los comerciantes anunciaran bienes o servicios con un descuento que sólo se aplicaría si había suficientes personas inscritas por adelantado. Un año más tarde, nacía Groupon.
Desde entonces, Groupon ha pasado de ser una de las empresas tecnológicas más de moda a un desastre total por su salida a la bolsa. Mason, cofundador y CEO, fue despedido a principios de este año después de un informe de ganancias del cuarto trimestre decepcionante que acabó por aplastar las acciones.
Aun así, Groupon generó más de medio mil millones de dólares en ingresos el último trimestre y actualmente tiene un valor de mercado de unos 5 mil millones. No está mal por una compañía que cambió su rumbo 5 años atrás.

3. Dodgeball

Dennis Crowley cofundó Dodgeball, una aplicación social basada en la localización, en el año 2000, aún siendo estudiante de la New York University. 5 años más tarde, Dodgeball fue adquirida por Google. Eso puede sonar como un sueño, pero para Crowley se convirtió en una pesadilla.

Tal y como reconoció Crowley más adelante en una entrevista, él y su cofundador, Alex Rainert, pensaron que Google compraba Dodgeball por el producto que ofrecía, pero en realidad, Google sólo quería el talento. Quizás fue por eso que Crowley y Rainert lucharon por obtener los recursos necesarios de la mano de Google para desarrollar el proyecto y salir de la frustración en el año 2007.

Pero Crowley no pivotó muy lejos de su idea original. Al contrario, decidió expandirla con una compañía punto com nueva e independiente, y con un nombre nuevo: Foursquare. Mientras que Dodgeball había sido construido en torno a los mensajes de texto, Foursquare tomó el concepto de una red social basada en la localización y se centró alrededor de la experiencia smartphone.
Foursquare no es un gran éxito comercia – la compañía generó tan solo $ 2 millones en ingresos el año pasado – pero es, sin duda, una de las redes sociales más influyentes, con más de 30 millones de usuarios y 3,5 millones de check-ins en todo el mundo.

4. Burbn
Kevin Systrom, cambió de especialidad por lo menos cinco veces estando en la universidad, antes de decidirse por la ciencia de inversión, por lo que tal vez sus cambios continuos una vez graduado tampoco deberían sorprendernos.

Después de trabajar durante un tiempo en Twitter y Google, Systrom optó por lanzar su propio proyecto, Burbn, en 2009. La aplicación era un sistema de check-in parecido a Foursquare, y permitía que los usuarios dejasen mensajes a los amigos desde distintas ubicaciones. Systrom y su cofundador, Mike Krieger recaudaron, presuntamente, unos 500.000 dólares de la mano de Andreessen Horowitz, para el proyecto, pero no despegó como los fundadores esperaban.

El año siguiente, Systrom y Krieger, aplicaron algunas de las características de ubicación y de uso compartido de móviles a una aplicación de foto, a la que llamaron Instagram. Esa app consiguió atraer 25.000 usuarios en un día. Instagram fue adquirida por Facebook el año pasado, por 730 millones de dólares y actualmente tiene más de 100 millones de usuarios.

"Es una decisión muy difícil de tomar” dice Systrom sobre pivotar. “Si es lo correcto, ocurrirá. Tienes que ser suficientemente flexible como para darte la oportunidad de caer en todas estas otras oportunidades”.
 
5. Odeo
 
Odeo tenía la intención de proporcionar a los usuarios una plataforma de podcasting sencilla, pero esos planes se frustraron en 2005, cuando Apple lanzó su propia solución de podcasting a través de iTunes.

A raíz de eso, los jefes de la empresa alentaron a los empleados para que lanzaran otras ideas sobre cómo seguir adelante. Un empleado, Jack Dorsey, propuso la idea de hacer un servicio de microblogging llamado Twitter. El resto es historia.

Twitter está ahora valorado en unos 10 mil millones y tiene más de 200 millones de usuarios.

Fuente: Eureka Start Ups.
 

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