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jueves, 25 de julio de 2013

El sector farmacéutico es el líder en el campo de la inversión en I+D en España

La presencia de industria innovadora es un factor clave para mejorar la productividad y competitividad.

La situación actual del sector farmacéutico, como en el resto de sectores está profundamente influenciada por la crisis económica general y, en particular, por la situación económica de las Comunidades Autónomas, que son quienes pagan la factura farmacéutica, tanto hospitalaria como las recetas prescritas en la atención primaria.

En la regulación de los medicamentos en España, tiene que diferenciarse las responsabilidades de la Administración del Estado de las de las Comunidades Autónomas, y para ello realizamos a continuación este breve resumen que nos sirve para centrar esta editorial.

La Administración central (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad), tiene las competencias sobre la oferta de los productos farmacéuticos accesibles en el mercado español, mediante el registro de los medicamentos y productos sanitarios (a través de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) y la decisión sobre la inclusión en la financiación pública y la aprobación del precio para la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de la Salud ( a través de la Dirección General de Cartera básica y Farmacia). Las mesas de trabajo en la regulación de los precios son de gran importancia, tanto para la sostenibilidad del SNS como para las compañías farmacéuticas, y se tratan en la Comisión Interministerial de Precios del SNS, donde participan altos cargos de los Ministerios de Sanidad, de Industria y de Economía, donde valoran los aspectos de aportación farmacológica del medicamento, los vinculados a los activos industriales y de I+D y el impacto presupuestario que el precio solicitado tendrá en las arcas públicas. 
 
Desde esta perspectiva, no debemos de olvidar que la sanidad española —pública y privada— supone ya más del 8% de nuestro PIB y representa la tercera rúbrica de gasto del Estado y la primera de todas las CCAA. Con el objeto de establecer un orden de magnitud se puede anotar que nuestro sector Salud (que mueve unos 85.000 millones de euros anuales) representa el 50% del PIB de Portugal, y que el mercado farmacéutico español se encuentra entre los 10 primeros del mundo. Datos que nos tienen que hacer ver que la actividad sanitaria, aparte de restaurar la salud de los ciudadanos, tiene que aspirar a algo más. Desde generar más riqueza a través de programas de I+D que aboquen en el registro de patentes en el campo de la biomedicina, hasta ensayar nuevas fórmulas de participación público-privadas en la provisión de servicios sanitarios de las que se deriven beneficios mutuos. O propiciar un marco estable que haga posible que el sector farmacéutico gane peso en nuestra balanza comercial.

No debemos de olvidar que el sector farmacéutico es el líder en el campo de la inversión en I+D, representando el 17,5% de todos los recursos industriales en I+D y por ende es el sector con la mayor productividad y uno de los principales sectores exportadores con casi el 50 % de su producción.

La actual coyuntura económica requiere iniciativas gubernamentales que promuevan el valor de la innovación y con ello de la Marca España, como país atractivo a la inversión, por la capacidad competitiva de las empresas instaladas y por la calidad de sus productos. La presencia de industria innovadora es un factor clave para mejorar la productividad y competitividad de España.
 
Fuente: Mundiario.

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